¿Cuándo tuvo lugar el primer encuentro entre Fernando Sor y Dionisio Aguado?

Es sobradamente conocido que Sor y Aguado mantuvieron una estrecha relación durante su estancia en París, pero ¿cuándo y dónde se produjo su primer encuentro? Un texto de Julio Gimeno al final de esta entrada nos aproximará a la respuesta.

Pero situemos antes el contexto…

Dionisio Aguado llegó a París a finales de 1825 o principios de 1826 y Fernando Sor regresó a la capital francesa, tras el periplo europeo que le llevaría hasta Moscú y San Petersburgo, más o menos un año después, a finales de 1826 o principios de 1827. Sabemos que desde ese año de 1826 el contacto entre ambos músicos es muy frecuente. Participan juntos en varios conciertos. Tenemos referencias, por lo menos, de los años 1827, 1831, 1835 y 1836. Incluso en ese último año sabemos que, a las pocas semanas de haber tocado ambos en el mismo concierto, asisten los dos al de otro guitarrista, Marco Aurelio Zani de Ferranti, al que felicitaron efusivamente1.

La relación entre Sor y Aguado no fue sólo la de compatriotas en un país extranjero, a la vez colegas e intérpretes del mismo instrumento. Una visión de conjunto ha permitido durante años a los investigadores hablar de una clara amistad. Muestra de ello pueden ser las obras que Sor dedica a Aguado2 o las alabanzas y referencias que uno y otro se cruzan por medio de sus publicaciones. Buen ejemplo de esto último pueden ser las palabras de Sor sobre la trípode de Aguado3 o la opinión de Aguado, vertida en el prólogo a la primera edición de su Escuela de Guitarra, calificando de ‘genio’ a su amigo, incluso antes de que se produzca el contacto continuo en París4.

AGUADO, Dionisio: «Escuela de Guitarra». Madrid, 1825. Fragmento del Prólogo.

Hay que añadir a todo ello la estrecha convivencia que hemos de suponer entre ambos ya que durante, al menos, cuatro años los dos guitarristas se alojaron en el mismo establecimiento, el Hotel Favart en la Place des Italiens, un lugar que parece era muy utilizado por los españoles, bien para alojarse durante los viajes a París o como lugar de residencia habitual, como en el caso de Sor o Aguado5.


Si damos por supuesto que Sor no regresó a España tras su exilio en 1813 y que Dionisio Aguado no hizo ningún viaje a París previo al que conocemos de 1825-26, parece evidente por la referencia a Sor en el prólogo de su Escuela6, publicación que ya estaba a la venta en Madrid a finales de octubre de 18257, presumiblemente antes de la salida de Aguado, que el primer encuentro de los dos guitarristas tuvo que producirse en España y antes de 1814. ¿Podemos aproximarlo aún más o pensar en fechas y lugares concretos? ¿Se tuvo siempre esta idea, o se pensó erróneamente que Aguado y Sor se conocieron en París? Estas preguntas fueron respondidas por el texto que mencionábamos al comienzo, un epígrafe en el artículo de Julio Gimeno titulado “Dionisio Aguado (1784-1849) y la Escuela de guitarra de 1820” que se publicó en el número 0 de la revista Roseta (Madrid: Sociedad Española de la Guitarra, diciembre 2007, pp. 44-62), epígrafe que reproducimos a continuación.

Aguado y Sor

Mariano Soriano Fuertes escribiría que Aguado, “aún a pesar de no tener bienes que desperdiciar, hizo un viaje a París con el único objeto de conocer al afamado profesor del siglo D. Fernando Sors”8. Esta afirmación es errónea, ya que los dos guitarristas se conocían desde mucho antes del viaje de Aguado a París9. En efecto, en su Méthode pour la guitare, Fernando Sor (al tratar del uso de las uñas en la mano derecha por parte de Aguado) nos relata su primer encuentro con el guitarrista madrileño:

«Su maestro tocaba con las uñas; brillaba en un tiempo en el que no se exigía de la guitarra más que pasajes de agilidad […] y es de un maestro así de quien recibió el Sr. Aguado todos los principios que han dirigido su mecanismo. Pero él sentía la buena música, y desde que comenzó a actuar sin otra guía que su gusto exquisito y su razonamiento, se decantó todo lo que pudo hacia un género que era más musical que el de los demás guitarristas. Rindiéndosele justicia, adquirió cierta celebridad a la que su excesiva modestia prestó poca atención. Fue en esta época cuando le conocí: apenas hubo escuchado alguna de mis obras, las estudió; incluso me pidió mi opinión sobre su forma de tocar; pero siendo yo demasiado joven para permitirme censurar abiertamente la manera de enseñar de un maestro de la reputación del suyo, sólo indiqué muy ligeramente el inconveniente de las uñas… […] Solamente después de muchos años nos volvimos a encontrar»10.

Sor no menciona la fecha del encuentro, pero fijémonos en la última frase: “Solamente después de muchos años nos volvimos a encontrar”. Fernando Sor abandona España, para no volver más, en 1813. Tras su estancia en Rusia, Sor se estableció en París hacia 1826-1827, permaneciendo en la capital francesa hasta su muerte. En París, Sor residió hasta aproximadamente 1832 en el hotel Favart11, el mismo hotel en el que vivió Aguado desde su llegada a París (1825-1826) hasta al menos 183712. El relato del encuentro Sor-Aguado nos lo cuenta el primero en un libro publicado en 1830, afirmando que sólo se volvieron a encontrar después de muchos años. Sor está refiriéndose, por tanto, a un acontecimiento anterior a su salida de España en 1813. Antes de adelantar una fecha hipotética para el encuentro, tenemos que hacer unas consideraciones. En 1832 se publicó una traducción inglesa de la Méthode pour la guitare de Sor, debida al organista A. Merrick. Según Jeffery, aunque esta traducción es (en su opinión) “faithful to the original” (“fiel al original”), no hay ninguna razón para suponer que Sor tuviese algún tipo de control sobre ella13. Merrick da la siguiente versión del fragmento citado con anterioridad:

«It was at that time I became acquainted with him. He no sooner heard some of my pieces than he studied them, and even asked my opinion of his playing; but too young myself, to think of openly blaming the way of teaching a master of his reputation, I but slightly pointed out the inconvenience of the nails…»14.

Como vemos, en esta traducción, se dice “un maestro de su reputación” (“a master of his reputation”), refiriéndose a Aguado, mientras que en mi traducción (ver antes) se dice “un maestro de la reputación del suyo”, refiriéndose por el contrario al padre Basilio15. Esta discrepancia, en apariencia inocente, es de gran importancia a la hora de avanzar una fecha sobre el encuentro. Brian Jeffery nos habla de tres visitas de Sor a Madrid, en los años ca. 1800, ca. 1804 y, la última, en 180816.

Según Josep Mª Mangado, la primera visita de Sor a Madrid tuvo como objeto realizar un examen de suficiencia tras finalizar sus estudios en la Real Academia de Matemáticas de Barcelona17. Es muy probable que Sor visitase Madrid en alguna otra ocasión, además de las mencionadas por Jeffery. Josep Mª Mangado escribe:

«A partir de 1799 se hace difícil precisar las actividades y viajes de Fernando Sor a diferentes ciudades españolas (Madrid, Málaga, etc.) hasta su exilio en Francia en 1813. Falta por revisar los archivos de la Casa de Alba y otros que podrían aportar más información sobre la vida del compositor durante estos años18.

Lo que está claro es que tuvo que ser en alguna de las visitas de Sor a Madrid cuando conoció a Aguado. Los autores que en nuestros días han tratado de fechar el encuentro se han inclinado por la fecha más tardía, considerando que del relato de Sor se desprende que Aguado había dejado ya de estudiar con el padre Basilio, que Aguado debía tener ya una cierta reputación, etc., razones todas que se basan en el error de traducción cometido por Merrick, ya que si Sor no se atreve “a censurar abiertamente la manera de enseñar” del padre Basilio, probablemente es porque Aguado aún estaba estudiando con el fraile en la fecha de su encuentro con Sor. Además, Sor dice que él es también “demasiado joven” para esa censura. En definitiva, yo me inclino a pensar que el encuentro entre los dos guitarristas tuvo lugar en alguno de los primeros viajes de Sor a Madrid. Sería extraño que, durante su permanencia en la capital de España, Sor no hubiese hecho una visita al más reputado de los profesores de guitarra madrileños, Miguel García, conocido como el padre Basilio. ¿Y quién era el alumno más aventajado del fraile? Pues un guitarrista que podría estar estudiando con él desde los seis años (es decir, desde 1790): Dionisio Aguado. En esas primeras estancias madrileñas de Sor, Aguado tendría 15 ó 16 años y Sor 21 ó 22, unas edades que, en mi opinión, casan perfectamente con el relato que se nos cuenta en la Methóde de Fernando Sor19.

FernandoSor.es, 1 de marzo de 2014
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Notas ( vuelta al texto principal)

  1. “M. Zani de Ferranti a donné sa soirée musicale samedi passé, 2 avril. M. Zani a exécuté deux morceaux, un sur la Calabraise, et l’autre sur la romance du Castel; c’est surtout ce dernier qui a excité l’enthousiasme (…) Les deux virtuoses guitaristes, MM. Aguado et Sor, assistaient à cette séance, et on donné à M. Zani les marques de l’enthousiasme le plus sincère”. Revue de Paris, citado en VAN DE CRUYS, Marcus G. S.: The King’s Guitarist: The Life and Times of Marco Aurelio Zani de Ferranti (1801-1878). Wijnegem: Homunculus, 2005, p. 176. Se trató del segundo concierto que Zani de Ferranti hizo en París junto al pianista Henri Herz, actuación que había sido anunciada para el 23 de marzo pero que se pospuso al 2 de abril. Sobre Zani de Ferranti consúltese la citada obra de Marcus van de Cruys.
  2. La 7.e Fantaisie et Variations Brillantes Sur deux Airs Favoris connus Pour Guitare Seule Exécutées par l’Auteur à son Concert, donné à Paris et Dédiées à son ami Denis Aguado, op. 30 (1828); el dúo Les Deux Amis Fantaisie pour deux Guitares, composée et dédiée á Monsieur Denis Aguado Par Ferd. Sor, op. 41 (1829-30) y la Fantaisie Villageoise pour guitare seule Composée et dédiée à Mr. Denis Aguado par son amì Ferdinand Sor, op. 52 (ca. 1832).
  3. “Je n’aurai jamais osé imposer à la guitare une tâche si rude que celle de lui faire rendre les effets exigés para la nature de ce morçeau sans l’excellente invention de mon ami Denis Aguado” escribe Sor al comienzo del Avertissement que precede a la música en su edición de la Fantaisie Elégiaque, op. 59 (ca. 1836).Algo más de diez años después, Dionisio Aguado traduciría parte de este texto y lo incluiría en el Artículo II del Apéndice que escribiría para complementar su Nuevo Método, apéndice que se publicaría de forma póstuma (El Clamor Público, periódico del Partido Liberal (Madrid), nº 1717 del sábado 16 de febrero de 1850). He aquí ese texto y el comentario de Aguado:

    ARTÍCULO II.— Juicio de SOR sobre la guitarra y la Trípode.
    Nuestro célebre compatriota D. Fernando Sor, cuando le dí parte en París de mi invento, con aquel entendimiento tan perspicaz que le distinguía, comprendió inmediatamente la utilidad de la Trípode, y la importancia que iba á dar á la guitarra. En una advertencia que pone al principio de su Fantasía elegíaca (Op.a 59), dice así. «Por este medio (la Trípode) la guitarra se eleva hasta el puesto que la pertenecía, porque se presta al buen uso de la armonía casi tanto como el arpa, y mucho mas que esta en punto á melodía. Ahora, el guitarrista de talento no puede alegar escusa, si deja de sacar de este poderoso instrumento el partido que le ha negado la ignorancia y la rutina. Sin la invención de mi amigo nunca hubiera yo creído que las cuerdas de la guitarra fuesen capaces de producir á un tiempo las diferentes calidades de sonido que exije la parte cantante, el bajo, y el complemento de la armonía en música del carácter de esta Fantasía, y esto sin gran dificultad, porque á todo esto alcanza el dominio del instrumento.» Es de creer que el referido Sor nos hubiera esplicado el partido que se puede sacar de la guitarra colocada en la Trípode, si una muerte prematura no nos le hubiera arrebatado en el año 39 cuando acababa de cumplir 64.

  4. «Vino despues Don Fernando Sor, y en sus composiciones nos descubrió el secreto de hacer que la guitarra fuese al mismo tiempo instrumento armónico y melodioso. Yo no me considero capaz de dar á entender el mérito de este genio; solo diré que, ademas del buen gusto que caracteriza á su música, está compuesta y escrita de manera, que bien ejecutada, satisface tanto al inteligente que oye, como al que la toca; á aquel con las bellezas de la composicion, y á este no dejándole que desear en cuanto al modo de ejecutarla». AGUADO, Dionisio: Escuela de Guitarra. Madrid: Bartolomé Wirmbs e Imprenta que fue de Fuentenebro, 1825, p. I (Prólogo).
  5. El periodo de tiempo que Aguado y Sor residieron simultáneamente en este hotel podría llegar a ser de casi seis años en el caso de que Sor se instalase allí a su llegada de Rusia. Para este asunto consúltese JEFFERY, Brian: Fernando Sor, Composer and Guitarist, 2ª ed. Soar Chapel: Tecla Editions, 1994, y en relación con el Hotel Favart las páginas 104-105.
  6. Ver nota 4.
  7. La Escuela de Aguado se vende en la guitarrería de Muñoa, calle angosta de Majaderitos. Manuel Muñoa había fallecido diez años antes, el 6 de febrero de 1815, y Juan Muñoa un año antes, el 19 de octubre de 1824. El negocio y, por tanto la gestión de la venta de la Escuela de Aguado está en octubre de 1825 a cargo de la viuda de ambos Sinforosa González. Los primeros anuncios de la obra localizados en la prensa madrileña aparecen en el Diario de Avisos del 24 de octubre de 1825 y la Gazeta de Madrid del 29 del mismo mes y año.
  8. SORIANO FUERTES, Mariano: Historia de la música española desde la venida de los fenicios hasta el año 1850, tomo cuarto, Madrid: Martín Salazar (y Barcelona: Narciso Ramírez), 1859, p. 212.
  9. También nos parece un error el querer presentar a Dionisio Aguado como una especie de discípulo de Sor. Brian Jeffery nos habla de un concierto celebrado en París el 24 de abril de 1836, donde ambos guitarristas tocaron un dúo. Jeffery nos ofrece una traducción equivocada de la crónica aparecida en la Revue et Gazette Musicale de Paris, trasladando el término francés “émule” (émulo) por el inglés “disciple” (discípulo). Este error de Jeffery, que aparece ya en la primera edición de su monografía sobre Sor (1977), no ha sido corregido en la segunda edición (1994) ni en su introducción de la edición de Chanterelle de las obras de Aguado (JEFFERY, Brian: «The Life of Dionisio Aguado». En Dionisio Aguado. The Complete Works for Guitar, vol. 1. Heidelberg: Chanterelle, 1994, p. xvi).
  10. Fernando SOR: Méthode pour la guitare, París, el autor: 1830. Edición facsímil, Ginebra: Minkoff, 1981, p. 22. La traducción al castellano es del autor de este artículo.
  11. JEFFERY, Brian: Fernando Sor. Composer and Guitarist, 2ª ed., Soar Chapel: Tecla Editions, 1994, p. 104.
  12. JEFFERY, Brian: «The Life of Dionisio Aguado». En Dionisio Aguado. The Complete Works for Guitar, vol. 1 (Heidelberg: Chanterelle, 1994), p. xv.
  13. JEFFERY, Brian: Fernando Sor. Composer and Guitarist, 2ª ed., Londres: Tecla Editions, 1994, p. 96.
  14. Fernando SOR: Method for the Spanish Guitar, traducción A. Merrick. Londres: R. Cocks and Co., (1832). Edición facsímil, Nueva York: Da Capo Press, 1971, p. 17.
  15. Este es el fragmento tal como apareció en el original francés de 1830: «C’est à cette époque que je fis sa connaissance: à peine eut-il entendu quelques uns de mes morceaux qu’il les étudia; il me demanda même mon avis sur son jeu; mais trop jeune moi-même pour me permettre de blâmer ouvertement la manière d’enseigner d’un maître de la réputation du sien, je n’indiquai que très légèrement l’inconvénient des ongles…»
  16. JEFFERY, Brian: Fernando Sor. Composer and Guitarist, 2ª ed., Soar Chapel: Tecla Editions, 1994, pp. 9 ss.
  17. MANGADO I ARTIGAS, Josep María: «Fernando Sor: Aportaciones biográficas». En GÁSSER, Luis: Estudios sobre Fernando Sor / Sor Studies. Madrid: ICCMU, 2003, p. 31.
  18. MANGADO I ARTIGAS, Josep María: «Fernando Sor: Aportaciones biográficas». En GÁSSER, Luis: Estudios sobre Fernando Sor / Sor Studies. Madrid: ICCMU, 2003, p. 38.
  19. Este texto ha sido extraído del artículo «Dionisio Aguado (1784-1849) y la Escuela de guitarra de 1820» escrito en diciembre de 2007 por Julio Gimeno García para el número 0 de Roseta, la revista de la Sociedad Española de la Guitarra. Agradecemos, tanto al autor como al equipo directivo de Roseta, la autorización para su publicación en FernandoSor.es
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